Comer carne asada puede originar diabetes: Harvard


La investigación demostró que los métodos de cocción pueden contribuir al riesgo de diabetes más allá de los efectos del consumo de carne sola.



Un estudio realizado en Harvard detalló que la carne asada aumenta el riesgo de contraer enfermedades como la diabetes.


La investigación demostró que los métodos de cocción pueden contribuir al riesgo de diabetes más allá de los efectos del consumo de la carne.


Este informe, publicado en Diabetes Care por investigadores del Harvard Chan School of Public Health’s Department of Nutrition, encontró que el uso frecuente de métodos de cocción a fuego alto (tales como asar a la parrilla) para preparar carne y pollo aumentó el riesgo de diabetes tipo 2.


En este estudio participaron  289 mil personas quienes comieron carnes rojas y pollos con mayor frecuencia cocinados a altas temperaturas, encontrando que eran 1.5 veces más propensos a desarrollar diabetes tipo 2, en comparación con aquellos que comían menos alimentos con dichas características.


También hubo un mayor riesgo de aumento de peso y desarrollo de obesidad en los usuarios frecuentes de los métodos de cocción a alta temperatura, que pudieron haber contribuido al desarrollo de la diabetes.


Según los autores, no se conocen los mecanismos exactos que contribuyen al aumento del riesgo, pero citan el papel potencial de los químicos nocivos, como los hidrocarburos aromáticos policíclicos, las aminas aromáticas heterocíclicas y las nitrosaminas (de nitratos y nitritos agregados a las carnes como conservante) formados durante la cocción a alta temperatura.


Estos químicos pueden estimular una respuesta inflamatoria, interferir con la producción normal de insulina o promover la resistencia a la insulina en la cual el cuerpo no puede usar la insulina adecuadamente para regular los niveles de azúcar en la sangre.


Aquellos que tienen o están en riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 que comen carne, pollo y pescado regularmente pueden elegir métodos de cocción que usen temperaturas más bajas o periodos cortos de calor, como en cocinas lentas, hornear, sous-vide, hervir o freír, evitando los métodos de alto calor y de llama abierta.


“Nuestra investigación sugiere que no solo la cantidad y los tipos de carne, sino también los métodos de cocción pueden hacer una diferencia en el riesgo de diabetes”, dijo Gang Liu, una de las encargadas de dicho estudio.


Con información de López-Dóriga Digital

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